Mi primer cliente, Chispas!

Uno de los primeros clientes que tuve fue una mujer, una chica de 29 años concretamente. Me llamó porque su novio le había pedido un trío con una amiga y ella prefería pagar para complacerle, ya que no tenía ninguna amiga disponible para tal menester, ni le apetecía que fuera alguien conocido.

La verdad es que aluciné bastante con la jeta de “su novio” y de lo poco que se valoraba ella si llegaba hasta el punto de recurrir a mí, para que el tío cumpliera una fantasía que a ella no le apetecía lo más mínimo.

Ni mucho menos le hice ver mi opinión al respecto, pero sí le hice varias preguntas para saber cómo hacer que ella, durante ese encuentro, se sintiera lo más cómoda posible. Le dejé claro que mi cliente era ella, que es quién me paga y que en todo momento, de quien estaría pendiente sería de ella.

Quedamos para cenar los tres y resulta que su novio, no era tan novio, sino un jefe al que se tiraba y por el que estaba loquita. Se trataba de hacerle creer que éramos amigas desde hacía años, teniendo en cuenta que era la primera vez en mi vida que veía a aquella chica y que no hubo ensayos previos, no quedó tan mal el primer acto.

Después nos fuimos a la mansión del jefe, me imagino que ese hombre estaba encantado de haberse conocido con lo fácil que se había presentado la situación. Me enrollé con ella, él quiso participar conmigo y ahí me sentí algo incómoda. Me puse en el lugar de aquella chiquilla y sufrí por pensar cómo se estaría sintiendo. La miré buscando su aprobación y me dio luz verde. Me lo quité de encima en cuanto pude diciendo que quería ver cómo se follaba a mi amiga y ahí él terminó.

Ella temía que me pudiera dar su teléfono o pedirme el mío en cualquier descuido. La tranquilicé, le recordé que mi cliente era ella y sólo por eso tenía todo mi respeto, pero que si eso no era suficiente, le dejé claro que no tenía ningún interés en quedar con nadie que no me pagara la cantidad que ella me acababa de pagar. Se echó a reír y me dio la razón.

Era una buena niña y no me gustó que tuviera que pasar por esa situación. Una mala gestión de su valía frente a los hombres, supongo.

Evidentemente aquella historia no prosperó más allá de dos telediarios. Raro, ¿eh?

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