¿De verdad le gustas?

Serían sobre las 22.30 de la noche, cuando al más puro estilo “Sexo en Nueva York” una amiga llamaba al timbre de mi casa, con una botella de vino en una mano y un paquete de kleenex en la otra.

Resulta que hacía unas semanas había conocido a un chico encantador y lo peor, con cara de chico encantador. Habían quedado, se lo habían pasado bien, habían conectado, tenían gente en común, aficiones comunes, se gustaban, se besaron, hablaron de quedar esa misma semana y él desapareció.

Supongo que no hay nada peor que la incertidumbre y eso es lo que hace que nos volvamos locos. Ella, estaba al borde de la temida “ llamada compulsiva para pedir explicaciones“. Estoy de acuerdo en que merece esas explicaciones, que la verdad nos hace libres y todo ese rollo, pero lo que está claro es que no merece tener que hacer esa llamada. Por dignidad y por respeto a sí misma. Después de todo, aunque no tenga la explicación sí tiene la respuesta y es que, cuando todo apunta a “No”, la respuesta es “No”.

La escuché, y dos copas de Ribera más tarde intenté darle la explicación que podía calmar su incertidumbre. Es verdad que como escort se conocen hombres diferentes, con los que hablas, de los que aprendes y a los que puedes llegar a entender. También es cierto que las desapariciones de este tipo las solemos hacer tanto hombres como mujeres, de hecho yo hice una no hace demasiado tiempo.

En mi caso, desaparecí porque era más fácil que pasar el mal trago que decir que no me gustaba lo suficiente, más, cuando ves a la otra persona muy ilusionada (ya sé que es muy cobarde. No soy perfecta!). Realmente se llega a convertir en un agobio atroz la posibilidad de que te haga “la llamada de las explicaciones”.

A mi amiga le pregunté: ¿de verdad piensas que le gustas?. No sé lo que le pasó por la cabeza en ese momento, imagino que recapituló la actitud que el chico con cara de chico encantador estaba teniendo tras su última cita, es decir, silencio absoluto y cero interés. Finalmente, algo en su cabeza hizo “click” y obtuvo la respuesta que le hacía falta para poder librarse de la ansiedad que estaba pasando. En ese momento comenzamos a planear un viaje de fin de semana.

Y ahí estaba ella, una treintañera fascinante entendiendo que el único tío que le había despertado “eso” en el último año, realmente, no estaba interesado en ella. Que no es el fin del mundo, está claro, pero pica… Y LO SABES.

tomando-vino

 

Marta de Lago  603200325  citaconmarta@gmail.com

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