Una escort muy mujer

Hay que ver cómo somos las mujeres, eh? Lo que nos gusta fantasear con la idea de que podemos llevar una vida sexual activa, sin pillarnos por vosotros, después de una noche de sexo. Simplemente disfrutar, por puro placer. Sí, sí, como hacéis muchos y como nos sugirieron que se podía hacer las chicas de “Sexo en Nueva York”. Ese fue el gran legado que nos dejó esa inigualable serie.

Bien, pues después de experimentar todo lo que he podido, debo reconocer y reconozco, que: Y una mierda pa’mí! Y pido perdón por la expresión, pero no se me ocurre otra que defina mejor lo que quiero decir. Tú me lo perdonas, lo sé.

El caso es que nuestras intenciones son de lo más loables y claras: Venga, soy una mujer moderna, soy capaz de acostarme con este tío (hombre maduro, atractivo y encantador) y mañana no ver cantar a los pajarillos, ni que se me meta en las pupilas un filtro de color rosa con destellitos brillantes. Vamos, que puedo tener sexo por sexo, con cariño, claro, pero levantándome de la cama, vistiéndome y dejando atrás ese momento y a aquel hombre.

Todo va bien durante unas horas, pero OJO!, sin darte cuenta ya ha empezado un puñetero proceso bioquímico, que desde tu cerebro va invadiendo silenciosamente el resto de tu cuerpo a través de la sangre. Y a ver quién para eso!, no te puedes estar haciendo transfusiones cada dos por tres. Que si la Oxitoxina, que si la dopamina, serotonina y todas las puñeteras “inas” que se conjugan para que tú, bueno, para que yo, me enrede y cree lazos emocionales, sin querer, sin saber verdaderamente si ese hombre es tan maduro, tan atractivo y tan encantador.

Así funcionamos, qué le vamos a hacer!

Así que, como todavía no he encontrado la manera de luchar contra mis procesos químicos internos, prefiero aliarme con ellos. Comprender que cuando compartes tiempo, risas y buen sexo con una persona, nacen cosas, que bien llevadas, desde el respeto y la coherencia, pueden dar lugar a momentos increíbles, que merecen la pena ser vividos.

Señores, soy una MUJER. Es lo que hay.
mujer-y-rosa

7 Replies to “Una escort muy mujer”

  1. Marta, interesante post! Siempre me he preguntado si una escort, podia dejar que su parte humana compartiera su vida sexual, y que las dos partes pudieran dejar huella, sin interferir la una con la otra, te agradezco que me hayas aclarado mis dudas, ahora se que si, es posible!!!

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