Trofeos impredecibles

– Entonces, ¿te fuiste con él de fin de semana?- Me preguntó anoche una amiga con la que tenía que ponerme al día.

+ No fue exactamente así, coincidimos en otra ciudad y le propuse que viniera a mi hotel y pasara del suyo.

Quedar con él siempre es noticia en mi entorno. Por alguna extraña razón están como locos de verme felizmente emparejada y hay consenso, parece ser, sobre que él es un gran candidato. Quizá por su talento y porque saben que me pierden las personas con talento. Quizá porque es un tipo que mola mucho, así, en general. Vete tú a saber.

Y de nuevo, nos volvíamos a ver, esta vez en distinto escenario y con más tiempo para compartir. Que si cómo estás, que si cada vez que te veo estás más guapa, que si uy! ay! sigue, no pares! Esas cosas… varias veces…

Todo bien, ni una queja. Yo una auténtica mujer creada para darle placer en todos los sentidos y él un hombre-trofeo muy a la altura de las circunstancias.

PERO

Resulta que por la noche le acompañé a un “evento” (sí, lo llamaremos evento) al que también iban más personas que conocemos. Como tuve que quedarme sola un par de horas (y soy majísima), me puse a hablar con una desconocida por pasar el rato. La chica, resultó ser encantadora  y  se unió a nosotros el resto de la noche. La sorpresa llegó cuando mi hombre-trofeo le preguntó, con total naturalidad: ¿Te quieres venir al hotel con nosotros?.

PEEEEERRRRRRRRDONA ?¿?¿?¿?¿

Imaginaros mi cara. No entendía nada. ¿Qué estaba pasando?. ¿Realmente acababa de invitar a esa chica a que se viniera al hotel?. ¿Esto es el principio de un trío?. ¿Sin consultarme?. ¿Sin saber si a mí me va ese rollo?. ¿De verdad estaba pasando?.

Afortunadamente, la chica encantadora, no dejó de serlo y declinó la invitación. La noche, aparentemente continuó como si nada. Pero como si nada, no.

Mi hombre-trofeo, pasó inmediatamente a la estantería de hombre-impredecible y esa estantería la tengo bastante descuidada porque todo son chascos predecibles.

+ No me puedo creer todavía que le echara tanto morro. ¿Y si la chica llega a decir que sí?.

– Es perro viejo y si lo mirases desde fuera le admirarías todavía más. Hay que ser muy grande para hacer algo así y no mover una ceja.

+ Y una mierda.

– ¿Otra Caipiroska?

+ Paso de ti.

– Pero… mujer.

+ Que te den.

shutterstock_181519442

One Reply to “Trofeos impredecibles”

  1. La verdad es que para mi tu príncipe también ha perdido enteros, mas que de impredecible creo que le tacharía de irrespetuoso, compartir vuestra intimidad con alguien debería pasar antes por la delicia que sería comentarlo contigo, por ejemplo después de un suave combate de besos o caricias…………..

    Yo me sentiría parecido a ti……..aunque soy un hombre

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s