Madrid, el ocio y las ganas de probar nuevos cuerpos

No sé si soy yo o es que Madrid está cargado de sexualidad.

Este fin de semana, tras unos días de tormentas, frío, filtros grises, ha vuelto a aparecer el sol y el calor, para colmo, había otro día festivo y una oferta de ocio bastante extensa. Vamos, que todos nos hemos tirado a la calle, con ganas de que pasen cosas de esas que nos pueden traer problemitas, porque los problemitas nos ponen muchísimo y son tema de conversación ganador con nuestra gente.

Mis amigas y yo, nos pasamos nuestra media tarde consiguiendo unos looks que parecieran casuales, pero que, en realidad, llevaban una producción de las caras. Sí, somos ese tipo de chicas.

Nos juntamos con la gente con la que habíamos quedado y desde el primer momento supimos que la noche prometía. Muy mal se tiene que dar para que cuatro chicas, saliendo con quince chicos, no se sientan protegidas, deseadas y se diviertan.

Que si vamos a un sitio, que si vamos a otro, que si unas risas, que si unos chupitos, que si desaparecen los elementos sobrantes de la ecuación y quedamos dos. Él y yo.

– Se te ve una persona feliz.- Me dijo.

Sí, soy una persona feliz y para seguir siéndolo necesito mi dosis de problemitas y algún que otro drama (de los pequeños). No sé si será una paradoja, pero es cierto, que lo que más  me hace reír suelen ser los momentos de absurda tristeza trabajados por el tiempo y los líos, éstos, precisamente por el efecto sorpresa que suelen acompañarlos.

– Me gustas. Eres una mujer de la que sería fácil enamorarse. -Continuó.

Claro, de la mayoría de las personas que nos gustan físicamente es fácil enamorarse, siempre que estemos en el momento correcto (y aunque no lo estemos, también).

Creo que también sería fácil que yo me enamorase de ti.- Un momento. ¿Por qué dije eso? Apenas conocía a ese tío y además él está casado. (Un detalle que se me olvidó mencionar).

Nos besamos. Y así fue como este fin de semana empezaron mis problemitas.

Si quieres vivir una experiencia inolvidable y  con cero problemitas, escríbeme a: citaconmarta@gmail.com 

¿Sabes tratar a una mujer?

Si sabes tratar a una mujer, vas a obtener la mejor versión de ella, sea o no tu escort. No te pierdas esa versión.

Cada vez soy más consciente de la falta de generosidad y empatía que existe entre las personas en el día a día y me echo las manos a la cabeza. No es nada nuevo, yo estuve ahí, fui así hace unos años, cuando las cosas no me iban bien y hablaban más alto mis inseguridades que mi propia voz.

Cuando acudo a una cita, siempre voy esperando lo mejor de mi acompañante y afortunadamente es lo que suelo obtener de él. En consecuencia, él también tiene eso de mí, lo que hace que todo fluya de forma excepcional y tengamos una noche maravillosa.

Este chico era joven, habitualmente no quedo con hombres más jóvenes que yo, porque tengo el prejuicio de que no van a saber estar a la altura de mis necesidades de delicadeza y no mantendrá mi interés. Siempre hay momento para hacer una excepción y fue ese.

No diré la edad que tenía, lo dejaremos en que era joven, muy joven, mayor de edad, pero en serio, era muy joven. Me interesaba la carrera profesional que llevaba, (ya he comentado en otras ocasiones lo que me excita el talento de las personas). Este chico era brillantísimo y no podía perderme una cita con él.

¿Qué te puedo contar?… fue horroroso. La cita en sí no, él se esforzó muchísimo por cuidarme y complacerme durante nuestra cena, nos divertimos y siempre lo recordaré como una noche bonita (pero no mágica).

Cuando ya has salido y compartido tu tiempo con hombres que tienen clase y que saben tratar a una mujer, te garantizo que se nota muchísimo la diferencia. Y no me vengas con que hay universitarios con muchísima clase y blablabla porque mira, no, no estamos hablando de lo mismo. La experiencia, la empatía y el hacer sentir a una mujer única, la dan los años y una forma de vida determinada, la da el haber vivido, conocido  y experimentado. Para eso, hacen falta años. Y que nos encontremos.

Y por eso es por lo que cuando encuentro a un hombre así lo cuido tanto 🙂

¡Feliz lunes!

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la historia

Hay decisiones que se toman porque aunque aunque hay otras mejores a los ojos de la ética moral de otras personas, sin duda, no son las más acertadas para ti. Como ser chica de compañía, por ejemplo.

Ahí estaba esa chica, con su vida “normal”, de trabajo bien considerado y de novio exitoso, con proyecto de boda incluido.

Esa chica se enteró de que su novio le había sido infiel y que se había roto el acuerdo de lealtad que tenían. Dejó la relación sin miramientos. Se mudó de casa y comenzó de cero.

Esa chica no cumplió con las exigencias de su trabajo durante los meses siguientes. No hay excusa para esto en el mundo adulto, aunque si la hubiera, la falta de enfoque, concentración y tristeza, habría sido la suya. La despidieron.

Rápidamente encontró de nuevo un trabajo, aunque con unas condiciones que en este momento no aceptaría, pero aceptó.

Siempre le había gustado el sexo y sentirse deseada. Siempre le gustó lo prohibido, vivir cosas diferentes, guardar secretos y más si son propios. Siempre le gustó la excitación y dar luz a la oscuridad. Siempre le apasionó leer anuncios clasificados en el periódico y en internet. Le gustaba ver porno a diario. Le gustaba ser discreta y dejar su parte más sexy para la intimidad.

No le costó tomar la decisión de publicar su primer anuncio, ni de crear un blog y un personaje, tampoco le costó acostarse con su primer cliente. O puede que sí.

Se prometió a sí misma sólo quedar con hombres que le hicieran sentir entre algodones y también se prometió hacerles sentir igual. Es complicado que ella rompa una promesa y menos, cuando el resultado de ésta le aporta felicidad. Sabía que lo que ella podía ofrecer, en el mundo de las citas prepago era bastante diferente a lo ofertado, pero también sabía que era lo único de la experiencia que realmente podría interesarle.

Ha pasado tiempo y muchas cosas. Nunca se ha arrepentido de la decisión que tomó. Ella es feliz y hace feliz a las personas con las que comparte su tiempo, sus citas.

De eso se trata. Siempre.

Si quieres ser mi cómplice y vivir una Girlfriend Experience, escríbeme a: citaconmarta@gmail.com